¿Cómo Saber si es Brujería o Algo Más?

Actualizado el 10 de abril de 2025 por Efrain Balak

Un objeto que estuvo en contacto contigo, como cabello o ropa, conserva un enlace energético directo hacia ti. Este es un principio operativo clave.

Basándonos en esto, te mostraré cómo identificar los síntomas que delatan una influencia externa y cómo la Intención focalizada dirige la Energía para causarlos.

Te entregaré las claves del Discernimiento para separar lo mágico de lo mundano.

¿Piensas que la energía proyectada con propósito no tiene consecuencias tangibles?

La forma en que arde una vela consagrada, por ejemplo, ofrece pistas diagnósticas; una llama débil puede indicar un bloqueo… pero interpretar correctamente el humo negro y denso es un detalle crucial que desvelaremos después.

Entenderás por qué a veces estos efectos son el objetivo buscado. Aprenderás a saber.

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Este es el canal del Brujo Efrain Balak, donde exploramos el lado arcano de la historia, la filosofía y la brujería, les doy la bienvenida.

Esta es la segunda parte sobre los sintomas de la brujería, en esta abordaremos el aspecto quizá más importante, el dicernimiento, la forma o las formas de saber si los sintomas que estamos padeciendo obedecen a brujería o son meras coincidencias.

y claro, sientes esa inquietud, ¿verdad? Esa cadena de eventos desafortunados que no parece simple mala suerte. Esa fatiga persistente que ningún descanso parece aliviar. O quizás es esa tensión en el aire, esa sensación de ser observado u obstaculizado por algo invisible pero palpable, todos los sintomas posibles de la brujería se encuentran en el primer video, abierto en el canal y colocado en la parte inferior.

Muchos llegan a mi puerta con estas mismas preguntas: ¿Esto que me sucede… es brujería? ¿O es simplemente la vida, con sus asperezas y pruebas?

Escúchenme bien. Esta es, quizás, una de las encrucijadas más cruciales en el camino de quien busca entender la brujería. Confundir una influencia mágica real con un problema común puede llevar a remedios inútiles, a perder un tiempo precioso mientras la verdadera causa se encarna más. Ignorar la posibilidad de daño, por otro lado, es dejar la puerta abierta a influencias que pueden desgastar la voluntad, la salud, la fortuna y la vida.

Hoy, juntos, vamos a desmantelar esa confusión. No les ofreceré respuestas fáciles ni consuelos vacíos. Les entregaré las claves del discernimiento. Aprenderán a identificar los patrones, a reconocer las manifestaciones específicas que delatan una influencia externa y a distinguirlas de los problemas comunes de la vida. Exploraremos los síntomas no como meras anécdotas, sino como diagnósticos energéticos.

Además profundizaremos en el dilema ético de la falta de fé, como es que yo particularmente la abordo, veremos tambien algunos casos historicos de sintomas de brujería y el reconocimiento de sintomas que uno pretende tener con sus propios rituales, como el enamoramiento cuando se realiza un ritual de amor, este camino te va a gustar.

El primer paso es entender cómo se originan estas influencias desde la raíz. ¿Cuáles son los principios mágicos que permiten que la intención y la energía se proyecten y causen efectos? Eso es lo que desvelaremos a continuación.

Como funciona la brujería

Hemos definido los síntomas y explorado ejemplos vivos como el Mal de Ojo o el ‘Daño’. Pero la pregunta fundamental persiste: ¿Cómo funciona esto realmente? ¿Cuáles son los mecanismos subyacentes que permiten que una influencia mágica se manifieste y genere estos efectos, estos «síntomas», en la realidad de una persona?

No estamos hablando de coincidencias ni de sugestión simple, aunque la mente juega un papel. Estamos hablando de principios operativos definidos, de la física sutil que rige el Arte de la brujería. En su núcleo, todo se reduce a dos componentes esenciales: la Intención y la Energía.

La Intención – El Timón de la Magia

Piensen en la intención como el diseño, el plano arquitectónico de cualquier acto mágico. Sin una intención clara, específica y poderosamente enfocada, la energía se dispersa sin rumbo, sin efecto. Es la intención la que da forma, dirección y propósito a la energía que vamos a movilizar. Que caracteristicas debe de tener esta intención: 

  • Claridad Absoluta: No basta con «querer» algo vagamente. La intención debe ser definida con precisión. ¿Qué efecto exacto se busca? ¿Sobre quién o qué? ¿Con qué resultado esperado? Cuanto más clara y visualizada sea la intención, más potente será el resultado.

  • Enfoque Inquebrantable: Durante el acto mágico, la mente del practicante debe mantenerse firmemente enfocada en esa intención, sin distracciones, sin dudas. Es como enfocar la luz del sol con una lente: la energía dispersa se concentra en un punto incandescente capaz de generar cambio. La duda es el peor enemigo del mago; disipa la energía antes de que pueda actuar.

  • Intención Consciente vs. Inconsciente: Como vimos con el Mal de Ojo, la intención no siempre es deliberada en el sentido de un ritual planificado. Una envidia muy fuerte, un odio persistente, aunque no se articulen en un hechizo formal, son una forma de intención enfocada. La emoción concentrada, proyectada consistentemente hacia alguien, lleva una carga energética que puede impactar. La diferencia con el maleficio deliberado reside en la estructura y la voluntad consciente aplicada, pero la raíz –la intención focalizada– es similar.

La Energía – La Materia Prima del Cambio

Si la intención es el plano, la energía es el material de construcción. En brujería, entendemos el universo como un vasto océano de energías interconectadas. Aprendemos a percibir, atraer, acumular, moldear y dirigir estas energías para manifestar nuestra intención.

¿De dónde proviene esta energía?

  • Energía Personal (Poder Vital): Nuestra propia fuerza vital, nuestro chiprana o maná. Es la energía más inmediata y disponible, pero usarla en exceso puede agotarnos.

  • Energías Elementales: La energía inherente a los elementos de la naturaleza: Tierra (estabilidad, materia), Aire (intelecto, comunicación), Fuego (acción, transformación), Agua (emoción, flujo), Espíritu (la quintaesencia que los une). Invocamos y trabajamos con estas energías según sus correspondencias con nuestra intención.

  • Energías Telúricas y Celestes: La energía de la Tierra misma (líneas ley, lugares de poder) y las influencias de los cuerpos celestes (Sol, Luna, planetas, estrellas), como se explora a fondo en la magia astral.

  • Energías de Entidades: En ciertas prácticas, se trabaja con la energía o la asistencia de espíritus, deidades, ancestros u otras entidades no físicas.

El trabajo del brujo consiste en saber qué tipo de energía es la adecuada para su propósito y cómo acceder a ella y canalizarla de forma segura y efectiva.

Los Mecanismos de Acción – Cómo la Intención Mueve la Energía

Ahora, ¿cómo conectamos la intención con la energía para producir un efecto, un «síntoma»? Aquí es donde entran en juego los mecanismos operativos de la magia:

  1. Magia Simpática (Las Leyes de Frazer): Aunque popularizadas por el antropólogo James Frazer (a menudo con escepticismo), estas leyes describen principios funcionales que utilizamos constantemente.

    • Ley de Similitud («Lo semejante produce lo semejante»): Se basa en la idea de que podemos influir en algo creando una representación o imitación de ello. El ejemplo clásico es el uso de muñecos o efigies (poppets) que representan a la persona objetivo. Cualquier acción realizada sobre el muñeco (atarlo, pincharlo, ungirlo) se busca transferir energéticamente a la persona. Lo mismo aplica a la creación de sigilos (símbolos cargados de intención) o al uso de hierbas o cristales cuya forma o color se asemeja al resultado deseado (la «Doctrina de las Signaturas»).

    • Ley de Contacto o Contagio («Las cosas en contacto siguen conectadas»): Este principio afirma que los objetos que han estado en contacto físico íntimo con una persona (cabello, uñas, saliva, sangre, ropa usada, una fotografía, incluso su firma) retienen una conexión energética con ella. Estos objetos, llamados ‘testigos’ o ‘taglocks’, actúan como un enlace directo, permitiendo que la energía dirigida a través del testigo afecte a la persona a distancia. Es fundamental en muchísimos trabajos de influencia, tanto positivos como negativos. Obtener un buen testigo es a menudo el primer paso crucial en un trabajo dirigido.

  2. Trabajo Energético Directo: No siempre se necesitan objetos físicos. Podemos proyectar energía directamente a través de la visualización intensa, la palabra hablada (encantamientos, conjuros cargados de poder) o gestos rituales. Durante un ritual, a menudo «elevamos energía» mediante cantos, danzas, tambores o meditación profunda, para luego liberarla de golpe hacia nuestro objetivo, moldeada por nuestra intención. Aquí también entran las correspondencias: usamos hierbas, colores, cristales, fases lunares, días de la semana cuyas vibraciones energéticas resuenan y amplifican nuestra intención específica.

  3. Influencia Astral (Magia Talismánica): Prácticas como las descritas en el Picatrix se basan en un profundo conocimiento (o supuesta comprensión) de las influencias de los planetas, estrellas y ciclos cósmicos. El mago calcula el momento astrológico preciso en que una determinada influencia planetaria es fuerte y propicia para su objetivo. En ese momento exacto, realiza un ritual para capturar esa influencia e imprimirla en un objeto material (metal, piedra, pergamino), creando un talismán. Este talismán actúa entonces como una batería que irradia constantemente la influencia deseada (amor, riqueza, protección, pero también discordia o enfermedad, dependiendo de la intención y el astro invocado). Se requiere un conocimiento técnico considerable.

  4. Interacción con Entidades (Evocación/Invocación): Grimorios como la Goetia (parte de la Llave Menor de Salomón) detallan métodos para contactar y comandar (o solicitar la ayuda de) entidades espirituales específicas (demonios, ángeles, elementales, etc.). Cada entidad tiene sus propios «oficios» o habilidades. El mago invoca a la entidad adecuada para su propósito y le instruye para que realice una tarea: encontrar un tesoro, enseñar un arte, causar daño a un enemigo, revelar información oculta. El «síntoma» resultante es la manifestación directa de la acción de esa entidad, actuando bajo las órdenes del mago. Esta es una práctica avanzada y potencialmente peligrosa que requiere gran habilidad y fuerza de voluntad para mantener el control.

  5. La Emoción como Proyectil (Revisitando el Mal de Ojo): Y volvemos a la base. Incluso sin rituales complejos, la emoción humana intensa y focalizada, especialmente la envidia o el odio, actúa como un proyectil psíquico. Es una forma rudimentaria pero efectiva de trabajo energético directo. La constancia y la intensidad de la emoción negativa crean una corriente de energía densa que impacta y desequilibra el campo vital del objetivo.

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Piensen en algo tan sencillo como querer calmar a una persona agitada a distancia. Podrían sentarse tranquilamente, visualizar a esa persona rodeada de una luz azul pálido (color asociado a la calma), y proyectar activamente sentimientos de paz y serenidad hacia ella, manteniendo esa imagen e intención firmemente en su mente durante unos minutos. No es un hechizo complejo, pero aplica los principios: intención clara (calmar), uso de energía (proyectada mentalmente) y una correspondencia (color azul). El «síntoma» buscado es la reducción de la agitación en la otra persona. El mismo principio, con intención y energía negativas, podría usarse para intentar causar malestar.

Estos son, pues, los mecanismos fundamentales, las «raíces» de cómo se genera una influencia mágica capaz de producir síntomas. Ya sea a través de la conexión simpática con un objeto, la proyección directa de energía, la captura de influencias astrales o la intervención de entidades, la base siempre es la misma: la intención enfocada dirigiendo la energía para crear un cambio en la realidad. Comprender estos mecanismos no solo nos permite entender cómo se pueden causar los síntomas, sino también cómo podemos defendernos de ellos y cómo podemos usar estos mismos principios para fines constructivos.

El dicernimiento: ¿Cómo Saber si es Brujería o Algo Más?

Hemos trazado el mapa de los posibles síntomas, desde lo físico hasta lo ambiental. Pero conocer las señales es solo el primer paso. Ahora llegamos al punto crucial, al corazón del trabajo práctico: el Discernimiento. ¿Cómo podemos saber, con la mayor certeza posible, si los problemas que enfrentamos tienen una raíz mágica o si pertenecen al ámbito de lo mundano, de lo explicable por la medicina, la psicología o las circunstancias ordinarias?

Esta no es una pregunta trivial. Es, quizás, la habilidad más importante que debe desarrollar quien trabaja con energías. Un diagnóstico erróneo puede llevar a soluciones ineficaces, a perder tiempo valioso, o incluso a empeorar la situación. Atribuir todo a la brujería es tan imprudente como ignorar por completo su posibilidad. Se requiere equilibrio, método y una percepción aguda.

Más Allá de la Superficie

El enfoque médico o psicológico analiza los síntomas observables y busca causas dentro de su propio marco: desequilibrios bioquímicos, traumas pasados, factores ambientales físicos. Es un enfoque válido y necesario en su nivel. Pero el enfoque del brujo va más allá. Buscamos la causa raíz energética o espiritual que puede estar detrás de esas manifestaciones.

No nos conformamos con el qué (el síntoma), buscamos el por qué energético y el cómo opera esa influencia. Para ello, combinamos la observación rigurosa con herramientas específicas y, fundamentalmente, con nuestra percepción entrenada.

Herramientas y Métodos de Diagnóstico Energético

Aquí es donde entramos en la práctica concreta. ¿Qué métodos utilizamos para discernir la naturaleza de una aflicción?

  1. Observación Detallada y Análisis de Patrones:

    • Primero, recopilamos toda la información posible. Escuchamos atentamente a la persona (si estamos ayudando a otro) o autoanalizamos nuestra propia situación. ¿Cuándo empezaron los síntomas exactamente? ¿Hubo algún evento desencadenante (una discusión fuerte, la visita de alguien, un cambio importante)? ¿Cómo han evolucionado?

    • Buscamos los patrones que mencioné antes: persistencia a pesar de soluciones lógicas, inexplicabilidad según los parámetros convencionales, impacto en múltiples áreas de la vida.

    • El Diario Mágico o Bitácora: Mantener un registro detallado de síntomas, estados de ánimo, sueños significativos, eventos inusuales y cualquier trabajo mágico realizado es una herramienta diagnóstica invaluable. Revisar este diario puede revelar correlaciones temporales o patrones cíclicos que de otro modo pasarían desapercibidos. Les recomiendo encarecidamente esta práctica; es fundamental para el autoconocimiento y el diagnóstico.

  2. Percepción Energética Directa (Intuición Entrenada):

    • Los practicantes desarrollamos la capacidad de sentir o percibir las energías directamente. Al evaluar una situación, una persona o un lugar, podemos detectar anomalías: sentir zonas de energía densa, fría o «pegajosa»; percibir bloqueos o fugas en el aura o los centros energéticos (chakras); notar una sensación general de opresión, presencia extraña o desequilibrio.

    • Esto no es imaginación; es una habilidad que se cultiva con la práctica, similar a cómo un músico entrena su oído. Es una lectura directa del estado energético.

  3. Métodos Adivinatorios Específicos para Diagnóstico:

    • Cartomancia (Tarot, Oráculos): No usamos las cartas solo para predecir el futuro. Ciertas cartas o combinaciones en una tirada enfocada en la situación actual pueden indicar claramente la presencia de influencias externas negativas (ej. el Diablo, la Torre, ciertas espadas en Tarot), bloqueos energéticos, ataques psíquicos o la naturaleza específica de un problema. Existen tiradas diseñadas específicamente para el diagnóstico energético.

    • Péndulo: Una herramienta sencilla pero muy efectiva. Se programa para dar respuestas claras de ‘sí’ o ‘no’. Podemos usarlo sobre una lista de posibles causas, sobre una fotografía de la persona, o directamente sobre su cuerpo (o el nuestro) para detectar bloqueos en los chakras o la presencia de energías intrusas. Preguntas como: «¿Existe una influencia energética externa afectando a [nombre]?» «¿Este problema tiene una causa primordialmente mágica?» «¿Está el chakra raíz de [nombre] bloqueado?». El péndulo actúa como una extensión de nuestra propia percepción subconsciente y energética.

    • Lectura de Velas (Ceromancia/Capnomancia): Encendemos una vela (a menudo blanca para diagnóstico, o de un color asociado al área afectada) consagrada con la intención de obtener claridad sobre la situación. Observamos atentamente su comportamiento:

      • Llama muy alta y brillante: Puede indicar mucha energía presente, a veces resistencia.

      • Llama débil o que se apaga: Falta de energía, bloqueo fuerte, necesidad de más fuerza.

      • Llama que chisporrotea o crepita: Presencia de conflicto, comunicación (a veces de espíritus), o energía siendo procesada/neutralizada.

      • Humo negro: Señal clásica de negatividad presente o siendo absorbida/quemada por la vela.

      • Cera que gotea mucho o forma figuras extrañas: Puede dar pistas simbólicas sobre la naturaleza del problema o las influencias involucradas.

    • Agua y Aceite (Lecanomancia): Como mencioné, es clásico para el Mal de Ojo. La tensión superficial del agua reacciona a la energía presente. Si las gotas de aceite se rompen, se dispersan de forma extraña o forman figuras particulares, se interpreta como una señal de desequilibrio o influencia negativa.

    • Otros Métodos: Dependiendo de la tradición, se pueden usar runas, lectura de posos de café o té, scrying (videncia en espejos, agua o humo), o incluso métodos más físicos como la pulsología energética (sentir el pulso en diferentes puntos para detectar desequilibrios, común en algunas medicinas tradicionales y adaptado por curanderos).

  4. Consulta en Estados Alterados (Viaje Chamánico/Meditación Profunda):

    • Para diagnósticos más complejos, especialmente si se sospecha pérdida de alma (‘Susto’) o intrusiones espirituales serias, podemos entrar en un estado alterado de conciencia (a través de tambores, cantos, meditación profunda). En este estado, buscamos percibir directamente la causa espiritual o energética del problema, identificar la entidad intrusa, encontrar la parte del alma perdida, o recibir guía de nuestros espíritus aliados o nuestro Yo Superior.

La Responsabilidad del Discernimiento

Quiero ser enfático en esto: un practicante responsable siempre considerará primero las causas mundanas. Antes de saltar a conclusiones mágicas, nos aseguramos de que la persona haya consultado a profesionales médicos o psicólogos si los síntomas lo ameritan. Exploramos explicaciones lógicas y prácticas.

¿Por qué? Porque nuestro objetivo es ayudar y encontrar la verdadera causa, no simplemente confirmar nuestras creencias. Además, una influencia mágica a menudo debilita el cuerpo o la mente, haciéndolos más susceptibles a problemas físicos o psicológicos reales. A veces, la solución requiere un enfoque combinado: tratar la causa energética y el síntoma mundano. Ignorar lo mundano es irresponsable. La brujería es a menudo la última explicación viable, no la primera a la que recurrimos.

Una persona vino a mí con una serie de problemas laborales recurrentes. Cada vez que estaba a punto de conseguir un ascenso o cerrar un proyecto importante, algo inesperado ocurría y lo arruinaba. Sufría además de insomnio y una ansiedad constante relacionada con su trabajo. Lo primero que hicimos fue descartar lo obvio: ¿estaba cometiendo errores? ¿Había problemas reales en su desempeño? ¿Sufría de un trastorno de ansiedad generalizado? Había consultado a un terapeuta y, aunque la ansiedad era real, no explicaba el patrón de sabotaje externo. Procedí con una tirada de Tarot específica para bloqueos laborales. Las cartas señalaron una fuerte energía de «envidia» y «obstáculo deliberado» (representada por cartas como el Cinco de Espadas y el Siete de Bastos invertido) proveniente de su entorno laboral inmediato. Para confirmar, utilicé un péndulo sobre una lista de sus colegas más cercanos. El péndulo reaccionó fuertemente sobre el nombre de uno de ellos. Finalmente, encendí una vela negra untada con aceite de destierro mientras me concentraba en la situación; la vela ardió con mucho humo negro y chispas, confirmando la presencia de una negatividad activa dirigida. El diagnóstico fue claro: no era simple mala suerte ni incompetencia, sino un bloqueo energético causado por la envidia proyectada de un colega. Esto nos permitió enfocar el trabajo de limpieza y protección de manera precisa.

El discernimiento es, por tanto, un proceso metódico que combina análisis lógico, observación de patrones, uso de herramientas adivinatorias y percepción energética entrenada. No es adivinar; es investigar en múltiples niveles de realidad. Es la brújula que nos guía para entender la verdadera naturaleza de un problema.

Para la comunidad privada de PREINICIADOS estoy preparando el metodo claro de como reconocer el mal de ojo con aceite y agua, pueden unirse ahora mismo, hay contenido de muchisimo valor.

Ahora que sabemos cómo defendernos, exploraremos una faceta diferente: cuando los «síntomas» no son algo que sufrimos, sino el objetivo buscado por la propia magia deliberada, tal como se describe en los antiguos grimorios y en ciertas prácticas actuales.

Cuando los sintomas es lo que estabamos esperando

Hasta ahora, hemos enfocado los «síntomas» como algo negativo, algo que padecemos y de lo que necesitamos defendernos. Y en gran medida, cuando la gente busca información sobre este tema, es desde esa perspectiva de aflicción. Pero es crucial entender que, desde el punto de vista de la práctica mágica activa, los «síntomas» –es decir, los efectos, los cambios de estado– son a menudo el objetivo deliberado de un hechizo o ritual.

La magia, por definición, busca causar un cambio en la realidad de acuerdo con la voluntad. Ese cambio, ese estado resultante, puede ser visto como un «síntoma» inducido. Y no siempre es negativo. De hecho, gran parte de la práctica mágica se dedica a generar estados deseados: salud, amor, prosperidad, conocimiento.

Los Grimorios – Manuales de Efectos Mágicos

Los grimorios, esos antiguos manuales de magia ceremonial, son esencialmente libros de recetas para producir efectos específicos, para inducir «síntomas» a voluntad. No se centran tanto en la víctima que sufre, sino en el mago que actúa y en los resultados que busca obtener.

  • La Clavicula Salomonis (La Llave de Salomón): Este famoso grimorio, atribuido legendariamente al Rey Salomón, se enfoca en invocar y controlar espíritus (ángeles, demonios) para lograr fines concretos. Los «síntomas» que busca inducir o prevenir incluyen:

    • Obtención de conocimiento oculto: El estado de saber algo previamente desconocido.

    • Atracción de riqueza o tesoros: El estado de poseer bienes materiales.

    • Inducción de amor o atracción: Crear un estado emocional específico en otra persona.

    • Invisibilidad: Alterar la percepción que otros tienen de ti.

    • Protección contra aflicciones: Prevenir estados negativos como la «tristeza» o la «melancolía», o dolencias físicas como la «apoplejía» (según algunos de sus pantáculos). El objetivo es inducir un estado de bienestar y seguridad.

    • Sometimiento de espíritus o daño a enemigos: Imponer un estado de sumisión o sufrimiento.

  • El Picatrix (Ghayat al-Hakim – «El Objetivo del Sabio»): Esta enciclopedia de magia astral y talismánica detalla cómo capturar influencias planetarias para producir una vasta gama de efectos, tanto positivos como negativos. Los «síntomas» o estados buscados incluyen:

    • Influencias Positivas: Atraer amor, amistad, riqueza, honor, éxito, favores, curación, sabiduría.

    • Influencias Negativas: Causar odio, discordia, separación, destrucción de enemigos, enfermedad, impotencia, sumisión.

    • Manipulación Perceptual: Crear ilusiones, como hacer ver la luna llena en cuarto menguante. Se detalla el uso de sustancias (metales, piedras, plantas, partes de animales, fluidos corporales) y el momento astrológico exacto para lograr estos estados inducidos. Un dato curioso: El Picatrix contiene recetas que usan ingredientes como sangre, orina y esperma, reflejando una visión de la magia que utiliza todas las sustancias corporales como potentes conductores de energía vital y esencia personal.

  • La Goetia (Parte de la Llave Menor de Salomón): Este grimorio se centra en la evocación de 72 espíritus específicos (demonios) y sus «oficios». Los «síntomas» resultantes dependen completamente del espíritu invocado y la tarea asignada:

    • Obtener respuestas veraces: Inducir un estado de conocimiento.

    • Encontrar tesoros: Llevar a un estado de riqueza.

    • Causar amor o discordia: Manipular estados emocionales y relacionales.

    • Enseñar artes y ciencias: Inducir habilidad o conocimiento.

    • Dañar física o mentalmente a enemigos: Causar estados de sufrimiento.

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Estos textos, leídos desde nuestra perspectiva, no son solo catálogos de supersticiones, sino manuales técnicos que describen cómo practicantes del pasado buscaban activamente generar cambios específicos, inducir «síntomas» deseados (o indeseados en otros) a través de métodos mágicos estructurados.

Hechizos de Influencia

Más allá de los grimorios ceremoniales, la magia popular y la brujería contemporánea están repletas de hechizos diseñados para influir en la realidad y crear estados específicos:

  • Hechizos de Sanación: Buscan inducir un estado de salud física o equilibrio mental. El «síntoma» deseado es la recuperación.

  • Hechizos de Amor: Pueden variar desde atraer suavemente a una pareja compatible hasta intentos más coercitivos de forzar el afecto o la obsesión en alguien. El «síntoma» buscado es el enamoramiento o la atracción. Aquí la ética es particularmente delicada, como veremos.

  • Hechizos de Prosperidad: Diseñados para atraer dinero, éxito laboral o buena suerte. El «síntoma» objetivo es la abundancia material o la oportunidad.

  • Hechizos de Protección: Ya los vimos, buscan inducir un estado de seguridad e invulnerabilidad a la negatividad.

  • Hechizos de Maldición o Daño (‘Maleficium’): Buscan deliberadamente causar «síntomas» negativos: enfermedad, mala suerte, conflictos, confusión mental.

Como ven, la misma estructura mágica (intención + energía + método) puede usarse para generar casi cualquier estado imaginable. El «síntoma» es simplemente el resultado observable del trabajo mágico realizado.

La Delgada Línea Ética – ¿Cuándo un «Síntoma» Inducido es Aceptable?

Esto nos lleva inevitablemente a la cuestión de la ética mágica. Si podemos inducir estados en nosotros mismos y en otros, ¿dónde están los límites?

  • La Rede Wicca («Mientras a nadie dañes, haz tu voluntad»): Como mencioné, esta es una guía ética central para muchos practicantes modernos, especialmente en la Wicca. Sugiere que la magia es aceptable siempre que no cause daño intencional a uno mismo ni a otros. Inducir sanación o prosperidad para uno mismo generalmente se considera ético.

  • El Consentimiento y el Libre Albedrío: La controversia surge al influir en otros. ¿Es ético realizar un hechizo de amor sobre alguien sin su consentimiento, aunque la intención sea «buena»? Muchos argumentan que esto viola el libre albedrío de la otra persona y, por lo tanto, causa daño (manipulación). ¿Y un hechizo para que tu jefe te dé un ascenso? ¿O para silenciar a alguien que te está difamando? Las respuestas varían enormemente entre tradiciones y practicantes.

  • La Magia de Maldición: Inducir deliberadamente síntomas negativos en otros (maleficium) es ampliamente considerado no ético por la mayoría de las corrientes modernas que siguen la Rede. Sin embargo, algunas tradiciones o practicantes pueden justificarlo en casos extremos de autodefensa o como una forma de justicia retributiva («devolver» el daño recibido). Históricamente, el maleficium era una acusación central, pero también una práctica admitida en algunos círculos.

  • La Responsabilidad Personal: En última instancia, cada practicante debe enfrentarse a estas preguntas y definir su propio código ético. Debemos ser conscientes de que toda acción mágica tiene consecuencias (a veces resumidas en la «Ley del Triple Retorno» o simplemente como karma/causa y efecto). Inducir un «síntoma», sea positivo o negativo, conlleva una responsabilidad por el resultado.

Conocí a una practicante que realizó un hechizo de «endulzamiento» muy potente sobre su pareja después de una fuerte discusión, con la intención de «suavizar» la situación y restaurar la armonía. El hechizo funcionó… demasiado bien. Su pareja se volvió inusualmente dócil, casi sumisa, perdiendo parte de su personalidad y capacidad de discrepar. La practicante se dio cuenta, horrorizada, de que había inducido un «síntoma» de complacencia artificial, violando el libre albedrío de su pareja y creando una dinámica insana. Tuvo que realizar otro trabajo para deshacer el hechizo y aprender la dura lección sobre la manipulación, incluso con «buenas» intenciones. Esto ilustra que inducir estados, incluso los aparentemente positivos, requiere una profunda reflexión ética.

Es fundamental, por tanto, ampliar nuestra comprensión de los «síntomas». No son solo aflicciones que sufrimos pasivamente. Son también los objetivos activos de la práctica mágica. La magia es una herramienta para crear cambios, para inducir estados. Ya sea buscando la salud, el amor, la prosperidad, o incluso (en prácticas más oscuras) la enfermedad o la desgracia, el mago trabaja para manifestar un «síntoma» específico en la realidad.

Entender esta dualidad –los síntomas como aflicción y los síntomas como objetivo– nos da una visión mucho más completa del poder y la responsabilidad inherentes al Arte de la brujería.

Ahora, para darle aún más vida y profundidad a todo lo que hemos discutido, vamos a sumergirnos en algunas historias y anécdotas reales, tanto históricas como contemporáneas, que ilustran vívidamente cómo estas influencias y síntomas se manifiestan en la experiencia humana.

Anécdotas Reales y Relatos

Hemos hablado de teoría, de mecanismos energéticos, de clasificaciones de síntomas. Pero la brujería, el Arte, no es solo un conjunto de conceptos abstractos. Es una experiencia vivida, tejida con historias, encuentros y fenómenos que a menudo desafían la explicación convencional. Son estas historias, estas anécdotas extraídas tanto de los registros históricos como de la práctica contemporánea, las que realmente dan cuerpo y alma a nuestra comprensión de cómo la influencia mágica se manifiesta.

Compartiré algunas de estas historias con ustedes. No como meros cuentos, sino como testimonios que ilustran los principios que hemos discutido. Algunas provienen de textos antiguos o investigaciones, otras de mi propia experiencia o de la de personas cercanas en este camino. Escúchenlas con mente abierta, porque en ellas residen valiosas lecciones.

Ecos de Persecución y Creencias Arraigadas

Recordemos brevemente las narrativas históricas, no por su precisión literal, sino por lo que revelan sobre las creencias y miedos de su tiempo, y cómo describían los efectos de la brujería:

  • El Caso de Zugarramurdi (País Vasco, principios del siglo XVII): Las confesiones obtenidas por la Inquisición española (a menudo bajo coacción) pintaban un cuadro aterrador. Los acusados describían aquelarres presididos por el Diablo en forma de macho cabrío, donde supuestamente elaboraban venenos y ungüentos con ingredientes macabros (cadáveres de niños, sapos) para causar muertes, enfermedades o tormentas. Hablaban de transformaciones en animales y de vuelos nocturnos. Más allá de la probable tortura y fantasía inducida, estas historias reflejan una creencia profunda en la capacidad de la magia para causar daño físico directo y alterar el orden natural. El «síntoma» aquí era la catástrofe, la muerte, la enfermedad inexplicable atribuida a una causa malévola organizada.

  • Brujería Sincrética en Cartagena de Indias (Época Colonial): Los archivos de la Inquisición en América muestran una realidad diferente pero igualmente reveladora. Mujeres, a menudo de origen africano o mestizo, eran acusadas de prácticas que mezclaban creencias europeas con tradiciones africanas e indígenas. Se les atribuía el poder de «chupar» la vida de los niños (causando consunción y muerte infantil), usar hierbas y «bebedisos» para inducir amor obsesivo o causar enfermedades, y realizar adivinaciones para encontrar objetos perdidos o predecir el futuro. Aquí, los «síntomas» reflejaban ansiedades sobre la mortalidad infantil, el control de las relaciones y el poder del conocimiento oculto en manos de grupos subalternos. La creencia en la eficacia de estos actos era compartida tanto por acusadores como, en muchos casos, por los propios acusados o sus clientes.

Estas historias, aunque filtradas por la persecución, nos muestran cómo, en distintas épocas y lugares, se ha creído firmemente en la capacidad de la magia para generar efectos tangibles y a menudo devastadores.

Relatos Contemporáneos – La Magia en el Mundo Moderno

Pero no necesitamos irnos tan lejos. La experiencia de la influencia mágica y sus síntomas sigue viva hoy. Permítanme compartir algunas anécdotas más cercanas, anonimizadas para proteger la privacidad, pero completamente reales en su esencia:

  • La Maldición del Objeto Encontrado: Un hombre encontró un pequeño fetiche de aspecto extraño cerca de la puerta de su casa. Intrigado, lo recogió y lo guardó en un cajón. A partir de ese día, una serie de desgracias menores pero constantes comenzaron a afectarlo: discusiones con su pareja, pequeños accidentes domésticos, problemas inesperados en el trabajo. Además, desarrolló un insomnio persistente y una sensación de ansiedad flotante. Tras varias semanas, recordó el objeto. Una consulta reveló que el fetiche había sido cargado con intención negativa (un ‘trabajo’ simple pero efectivo) y dejado allí deliberadamente. Los síntomas no eran espectaculares, pero sí persistentes y disruptivos, afectando su bienestar general y su suerte. La solución pasó por deshacerse adecuadamente del objeto (no simplemente tirarlo) y realizar una limpieza energética profunda de la casa y de él mismo. Los síntomas remitieron gradualmente una vez que la fuente energética fue neutralizada. Moraleja: No todo lo que encuentras debes recogerlo, especialmente si tiene una energía extraña.

  • El Ataque Psíquico en el Entorno Laboral: Una mujer altamente cualificada notó que cada vez que presentaba una idea innovadora en su trabajo, sufría migrañas intensas y una niebla mental que le impedía defender su propuesta eficazmente. Sospechaba de un colega particularmente competitivo y envidioso. Durante una meditación enfocada en la situación, tuvo una visión clara de «dardos» energéticos oscuros dirigidos hacia su cabeza desde la dirección de ese colega cada vez que ella destacaba. No era una maldición formal, sino un ataque psíquico alimentado por la envidia y la inseguridad del otro. Comenzó a practicar activamente el escudo energético antes de cada reunión importante y a visualizar cómo esos dardos se desviaban o se disolvían inofensivamente. Las migrañas y la niebla mental asociadas a esas situaciones disminuyeron drásticamente. Los «síntomas» eran reales, pero la defensa energética consciente fue efectiva.

  • El Caso del ‘Susto’ por Accidente: Un joven sufrió un accidente de moto. Físicamente, se recuperó bien, pero emocionalmente quedó cambiado. Se volvió apático, retraído, perdió interés en sus pasiones y amigos, y describía una sensación constante de «estar desconectado». Su familia lo atribuía al trauma psicológico, lo cual era parte de la verdad. Sin embargo, una curandera tradicional identificó también un caso claro de ‘Susto’ o pérdida parcial del alma debido al shock del accidente. Realizaron un ritual tradicional de «llamada del alma». El joven describió sentir «como si una pieza que faltaba hubiera vuelto a encajar». Su recuperación emocional se aceleró notablemente a partir de entonces, recuperando su vitalidad e interés por la vida. Este caso ilustra cómo las perspectivas energética y psicológica pueden complementarse para una sanación más completa.

  • Mi Propia Experiencia:Recuerdo una vez, tras realizar un trabajo de protección para alguien que estaba siendo acosado energéticamente, sentir una oleada de frío intenso y una presión súbita en la nuca, seguida de una cadena de pequeños contratiempos. Fue un claro intento de ‘rebote’ energético. Tuve que realizar inmediatamente mis propios protocolos de limpieza y fortalecimiento del escudo. Es un recordatorio constante de que trabajar con estas energías requiere preparación y respeto.»

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¿Qué Nos Enseñan Estas Historias?

Más allá del dramatismo o lo peculiar, estas historias, tanto antiguas como modernas, nos enseñan varias cosas importantes:

  1. La Persistencia de la Creencia: La convicción en la capacidad de la magia para influir en la realidad y causar síntomas es una constante a través del tiempo y las culturas.

  2. La Importancia de la Intención: Ya sea la envidia inconsciente, el odio deliberado o la voluntad de sanar, la intención focalizada es el motor detrás de los efectos.

  3. La Realidad de los Efectos: Para quienes los experimentan, los síntomas (físicos, mentales, circunstanciales) son completamente reales y pueden ser profundamente debilitantes.

  4. La Necesidad de Soluciones Adecuadas: Las historias a menudo también incluyen la búsqueda de remedios: limpiezas, amuletos, rituales de destierro o recuperación. Muestran que, así como hay causas energéticas, también hay soluciones energéticas.

  5. El Poder de la Narrativa: Contar estas historias no solo ilustra, sino que también transmite conocimiento, advierte sobre peligros y valida las experiencias de quienes han sentido estas influencias.

Las anécdotas y relatos son el tejido vivo del Arte. Nos conectan con el pasado, iluminan el presente y nos recuerdan que la magia y sus efectos son parte integral de la experiencia humana, aunque a menudo se releguen a los márgenes de la narrativa oficial. Nos muestran, de forma vívida, cómo la intención y la energía pueden dejar su huella en el mundo.

Ahora, habiendo explorado la naturaleza, las causas, el abanico de señales, el diagnóstico, la defensa y las historias que ilustran la influencia mágica, nos queda abordar un último punto crucial: cómo nosotros, como practicantes, navegamos la tensión entre nuestra comprensión y experiencia del Arte y las explicaciones puramente mundanas o escépticas que predominan en la sociedad actual.

Convatir el ecepticismo

Hemos recorrido un largo camino juntos en esta exploración de los síntomas de la brujería. Hemos definido qué son desde nuestra perspectiva energética, rastreado sus ecos históricos, analizado manifestaciones vivas como el Mal de Ojo o el ‘Daño’, desentrañado los mecanismos de influencia mágica, detallado el abanico de señales, discutido el crucial arte del discernimiento y las herramientas de protección, e incluso hemos visto cómo la magia busca deliberadamente crear ciertos «síntomas» o estados. Finalmente, hemos escuchado las historias que dan vida a todo esto.

Pero inevitablemente, surge una pregunta, una tensión que acompaña a todo aquel que camina por este sendero en el mundo moderno: ¿Qué hacemos con el escepticismo? ¿Cómo conciliamos nuestra comprensión y experiencia directa de estas realidades energéticas con las explicaciones puramente mundanas que ofrece la ciencia convencional, la psicología o la sociología?

Las Explicaciones Mundanas – Reconociendo Otras Perspectivas

Es innegable, y sería necio ignorarlo, que existen otras formas de interpretar los fenómenos que hemos discutido. La psicología y las ciencias sociales han ofrecido diversas explicaciones, a menudo dentro de un marco materialista o psicologicista:

  • Poder de la Sugestión y Efecto Nocebo: Se argumenta que si una persona cree firmemente que ha sido embrujada, su propia mente puede generar síntomas físicos o psicológicos reales (efecto nocebo). La creencia en la maldición la haría efectiva, no la maldición en sí misma.

  • Trastornos Psicológicos y Errores de Diagnóstico: Se postula que muchos síntomas históricamente atribuidos a la brujería (convulsiones, alucinaciones, paranoia) podrían ser manifestaciones de condiciones médicas o psiquiátricas reales (epilepsia, esquizofrenia, histeria, intoxicaciones) que en el pasado no se comprendían.

  • Dinámicas Sociales y Culturales: Las creencias en la brujería pueden servir como mecanismos para explicar lo inexplicable, gestionar tensiones sociales, reforzar normas, o como una forma de discurso para grupos marginados. Las acusaciones a menudo siguen líneas de conflicto preexistentes.

  • Fenómenos Psicológicos Colectivos: En casos como Salem, se habla de histeria colectiva, donde los síntomas se propagan por sugestión en un ambiente de alta tensión social y religiosa.

Reconocemos estas perspectivas. Son útiles para entender ciertos aspectos del fenómeno: cómo se propagan las creencias, cómo la mente afecta al cuerpo, cómo los factores sociales influyen en las acusaciones. Un practicante serio no descarta la psicología ni la medicina; como dije, son a menudo las primeras vías a explorar.

El Contrapunto del Practicante – Más Allá del Mecanismo

Sin embargo, desde nuestra perspectiva, estas explicaciones mundanas, si bien describen posibles mecanismos o canales a través de los cuales una influencia podría manifestarse o ser amplificada, fallan en abordar la causa raíz energética o espiritual que nosotros percibimos y con la que trabajamos.

  • La Sugestión como Puerta, no como Origen: Que la sugestión pueda hacer a alguien más receptivo a una influencia negativa no niega la existencia de la influencia en sí misma. Una puerta abierta facilita la entrada de un ladrón, pero la puerta abierta no es el ladrón.

  • La Psicología Describe el Efecto, No Siempre la Causa Primera: Que un ataque energético pueda desencadenar síntomas de ansiedad o paranoia no significa que la única causa sea psicológica. La influencia energética puede ser el detonante inicial que luego se manifiesta a través de mecanismos psicológicos conocidos. Nosotros buscamos actuar sobre ese detonante original.

  • La Consistencia Transcultural: La notable similitud de ciertas creencias y experiencias (como el Mal de Ojo, la sensación de drenaje energético, las intrusiones espirituales) a través de culturas y épocas muy dispares, sugiere algo más que simple coincidencia cultural o psicopatología universal. Apunta a la percepción de realidades energéticas subyacentes que diferentes tradiciones han descrito a su manera.

  • La Eficacia Práctica: Para nosotros, la prueba definitiva reside en la práctica. Cuando aplicamos métodos energéticos de diagnóstico, limpieza y protección, y observamos resultados tangibles y positivos que las explicaciones convencionales no lograban producir, eso valida nuestro marco de trabajo. No necesitamos la validación externa de un paradigma que, por definición, excluye nuestra realidad operativa. La magia funciona para quienes sabemos cómo trabajarla.

Navegando Dos Mundos – Convivencia, No Exclusión

Entonces, ¿cómo vivimos con esta aparente dicotomía? No se trata necesariamente de una guerra entre paradigmas. Para muchos practicantes modernos, se trata de integración y discernimiento continuo:

  • Reconocer Múltiples Niveles: Aceptamos que la realidad opera en múltiples niveles simultáneamente: físico, químico, psicológico, social, energético, espiritual. Un problema puede tener componentes en varios de estos niveles. Nuestra labor es identificar en qué nivel (o niveles) reside la causa raíz y actuar en consecuencia, a menudo en colaboración (no en oposición) con otros enfoques.

  • Lenguajes Diferentes para Realidades Similares: A veces, la psicología y la magia describen fenómenos similares con lenguajes diferentes. Lo que la psicología llama «proyección», nosotros podríamos llamarlo una forma de ataque psíquico inconsciente. Lo que ellos llaman «trauma disociativo», nosotros podríamos verlo también como una posible «pérdida de alma» parcial. Son distintos mapas para territorios que a veces se solapan.

  • Mantener la Integridad Práctica: No diluimos nuestra práctica para hacerla más aceptable al escepticismo. Sabemos lo que experimentamos, sabemos lo que funciona en nuestro marco operativo. Mantenemos la integridad de nuestro Arte, aplicamos nuestros métodos con rigor y ética, y dejamos que los resultados hablen por sí mismos, al menos para nosotros y para aquellos a quienes ayudamos.

  • Responder al Escepticismo con Calma y Firmeza: No buscamos convencer a quien no quiere ver. Ante el escepticismo, respondemos desde nuestra experiencia y conocimiento, explicando nuestra perspectiva con claridad, pero sin necesidad de entrar en debates estériles. Nuestra convicción no se basa en la opinión ajena, sino en la práctica constante y los resultados observados. No estoy aquí para convencer a nadie de que la magia es real. Estoy aquí para compartir el conocimiento y la experiencia de este camino con aquellos que ya sienten su llamada o buscan entender sus mecanismos. La realidad del Arte se demuestra en la práctica, no en la argumentación.

Así, navegamos estas corrientes. Reconocemos las explicaciones mundanas, pero no permitimos que invaliden la profunda realidad energética y espiritual con la que trabajamos. Los síntomas de la brujería, tal como los entendemos y experimentamos, son señales reales de dinámicas sutiles en acción.

Así concluimos nuestro viaje por las señales de la influencia mágica. Hemos visto los síntomas, entendido su raíz en la Intención que guía a la Energía, y desvelado el arte crucial del Discernimiento.

Que no haya duda: la brujería es una fuerza operativa, no un mito olvidado. Los síntomas que hemos explorado son la prueba tangible de su acción, las marcas que la energía dirigida deja en la realidad.

El Discernimiento es su herramienta más vital. Usenla con rigor para separar lo mágico de lo mundano, para no caer en el engaño ni en la ignorancia.

Ahora, el conocimiento está en sus manos. Pueden ignorarlo, o pueden empezar a observar el mundo y sus propias vidas con mayor consciencia. Porque las corrientes sutiles existen, actúan y dejan huella. Manténganse alerta. Confíen en su percepción entrenada. Y caminen con sabiduría.

No olvides que este es el canal de Efrain Balak, si necesitas contactarlo por algun motivo puedes hacerlo a traves de este correo efrainbalak@gmail.com o a traves de los medios indicados en la caja de descripción o en la web oficial efrainbalak.org, por favor no vayas a contactar a traves de ningun otro medio, hay muchos suplantadores, hay que cuidarse de ellos. Finalmente si quieres dar un paso más en la brujería nos vemos en el grupo privado para conversar mejor, en enlace tambien esta en la descripción. Hasta el siguiente video, mucha suerte.

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